La tarde del ataque a la caravana presidencial en Lomas de Zamora desató una nueva polémica. (Podés leer: ¨Caravana de Milei apedreada y evacuada de urgencia¨) Tras la agresión que obligó a evacuar a Javier Milei, Sebastián Pareja, jefe de campaña bonaerense, salió a televisión y describió a los agresores como “discapacitados” y “energúmenos”, asegurando que estaban “fuera de la lógica que podemos entender todos nosotros”  . Además deslindó responsabilidad del personal de seguridad propiamente dicho, ubicando al “tercer cordón” —a cargo de la policía local— como el que falló en contener la agresión  .   Las declaraciones son, por decir lo menos, desafortunadas. Usar la condición de “discapacidad” como insulto en un país donde ese término tiene connotaciones sociales y legales expresa hasta qué punto la comunicación oficialista prioriza el ataque personal antes que la reflexión institucional. Y eso sucede justo cuando la estrategia de Milei busca ocultar el impacto político del escándalo en la ANDIS  .El objetivo del cambio de discurso es evidente: desacreditar al denunciante (Spagnuolo) y desplazar el foco de las acusaciones que involucran al círculo íntimo del poder libertario.(Leé también: ¨Milei- Spagnuolo; de abogado personal a enemigo en tribunales.¨)   La frase también estalla en el corazón del conflicto: mientras el Gobierno enfrenta acusaciones por coimas en el área más vulnerable del Estado, el operativo de campaña no solo no adapta discursos con más seriedad, sino que recurre al término más vulgar para denigrar a quienes lo cuestionan. La contradicción es brutal: defienden al sistema de libertades mientras utilizan un lenguaje intolerable . Este episodio es una muestra clara de la deriva comunicacional que viene caracterizando al oficialismo. No hay autocrítica ni empatía política: solo agresión, descalificación y agravios. Pareja, uno de los operadores más cercanos a Karina Milei, confirma el estilo libertario:  furioso y visceral. Sebastián Pareja se ha transformado en el rostro más visible de lo peor del discurso libertario. Su estilo, marcado por la agresión y el insulto, expone un desprecio profundo por los valores básicos de respeto y convivencia democrática. En lugar de aportar claridad frente al escándalo que golpea al gobierno, eligió descalificar a los críticos con palabras nefastas, utilizando la discapacidad como insulto en un contexto donde justamente se investigan coimas que afectan a los sectores más vulnerables. Esa forma de comunicar no es un desliz, sino parte de una estrategia discursiva que desnuda la verdadera cara del poder libertario: cuando la política no alcanza, se apela al agravio. Pareja, operador clave de Karina Milei, encarna así la doble cara del oficialismo: mientras promete “orden y libertad”, instala un lenguaje de odio y exclusión que, lejos de resolver la crisis, la profundiza.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P