El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, subió la apuesta y salió a confrontar el caso de los audios que pusieron a Karina Milei en el centro de la escena: “Toviggino claramente es una expresión del kirchnerismo, no tengo duda”, afirmó en declaraciones recientes. Con esa frase explosiva, no solo apuntó contra el tesorero de la AFA, sino que instaló la narrativa oficial de que el escándalo forma parte de una estrategia política dirigida por el kirchnerismo contra el gobierno libertario.  (Por sino lo leiste: ¨Nuevos audios filtrados de Karina Milei, ¨La Jefa¨.¨)   Además, Francos defendió la gestión y sostuvo que el Gobierno tiene control del tema: “La gente va a entender que esto es una operación política electoral”. “Nuestro peor enemigo no es lo que se dice, sino que no haya un ánimo de transparencia o gestión”, agregó, intentando centrar la discusión en las políticas y no en el contenido de las filtraciones.     Pero el verdadero escándalo no está en quién lo filtró, sino en el contenido de los audios. Si las grabaciones son reales, exponen preguntas, coimas y una red de corrupción que involucra a la hermana presidencial, a los Menem y a la droguería Suizo Argentina. (Podés leer: ¨Los Milei; el hilo rojo de la corrupción libertaria¨).   Esa trama traslada la responsabilidad del Gobierno del silencio al conocimiento consciente de actos ilegales. Lo que importa no es el mensajero, sino el mensaje: se habla de retornos millonarios y convenios privilegiados en un área que debería garantizar el acceso a los medicamentos para personas con discapacidad.   No es el primer cruce de Francos y Pablo: Lo que en principio parecía una discusión deportiva terminó transformándose en una pulseada política que dejó mejor parado a Pablo Toviggino. El tesorero de la AFA defendió con firmeza el rol de la institución frente a los ataques de Guillermo Francos. Con su habitual estilo directo, Toviggino expuso la contradicción del jefe de Gabinete y le marcó que si él y Claudio “Chiqui” Tapia realmente jugaran políticamente, el oficialismo tendría un problema menos en sus listas. (Podés leer: ¨Francos atacó y Toviggino respondió: la AFA no se arrodilla ante Milei¨).   Mientras tanto, Francos se enredó en descalificaciones personales que terminaron debilitando su posición. Frente a sus frases hirientes, Toviggino salió a responder con contundencia y dejó la sensación de que el poder real, tanto en la conducción del fútbol como en la capacidad de marcar agenda, está del lado de la AFA. En esa disputa pública, el dirigente santiagueño mostró que no solo es un hombre fuerte en la estructura deportiva, sino también un actor que sabe defenderse y que no se deja correr por el oficialismo.   Francos apuesta al relato del enemigo externo para tratar de cerrar la grieta narrativa. Pero el fuego ya se escapó del control: las voces que suenan en esos audios no se pueden apagar con acusaciones de conspiración. Si hay un golpe real, no es contra la comunicación del Gobierno, sino contra su credibilidad y la promesa de renovarla. La realidad es, que más que buscar culpables fuera, es que la Justicia actúe y el gobierno respalde esa exigencia con decisiones y no solo retórica.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P