La filtración de los audios que destaparon una red de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad encontró una respuesta casi desesperada en el oficialismo: Karina Milei estudió la posibilidad de que un diputado libertario renuncie para que Diego Spagnuolo ingrese al Congreso y obtenga inmunidad parlamentaria. El abogado Francisco Oneto, que sugirió llegar a un acuerdo con Spagnuolo antes de que se siga expandiendo la gangrena. Oneto es cercano a Spagnuolo y a los hermanos Milei (Leé:¨Milei se refugia en Oneto: el abogado de Spagnuolo y Karina¨) La maniobra, digna de una novela política porteña, expone el nerviosismo tras la caída de quien fuera muy cercano a Javier Milei y responsable directo de los contratos con Suizo Argentina. Spagnuolo no solo apareció denunciando a Karina y “Lule” Menem, sino que aseguró haber avisado al Presidente sobre la corrupción—sin ser escuchado. La idea de blindarlo con fueros no es inverosímil: permite cubrir a un funcionario clave en medio de una investigación que ya incluye allanamientos, detenidos en fuga, sobres con millones de pesos y sospechas de encubrimiento desde el propio entorno presidencial.   Este recurso revela el nerviosismo profundo en el gobierno. Frente a una crisis que fusiona PAMI, ANDIS, Libra y redes de encubrimiento, el deseo de proteger a Spagnuolo desde el poder hace visible el que ya no es solo un problema judicial: es una falla política de primer nivel. (Podes leer: ¨Los Milei; el hilo rojo de la corrupción libertaria¨).   La jugada habla: el Estado no está dispuesto a dejar caer a quien sabe demasiado. El Congreso, que dicen querer limpiar, se ofrece como refugio. El cargo y los fueros podrían ser el último chaleco salvavidas para evitar que se siga destapando el entramado.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P