Movimientos sociales

La marcha contra Milei terminó con gases y 12 detenidos

La protesta contra la Ley de Propiedad Privada se extendió durante más de cinco horas y terminó con corridas, gases lacrimógenos, camiones hidrantes y enfrentamientos alrededor del Congreso. Hubo 12 detenidos, cuatro efectivos heridos y una fotógrafa hospitalizada.

  • 07/08/2026 • 05:54

La movilización contra la Ley de Propiedad Privada terminó entrada la noche con fuertes incidentes en los alrededores del Congreso. Lo que había comenzado bajo la lluvia con organizaciones sociales, estudiantes, jubilados y sectores políticos derivó en enfrentamientos entre grupos de manifestantes y las fuerzas de seguridad, que desplegaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para desalojar las calles.

La protesta comenzó cerca de las 17 y se extendió durante más de cinco horas, mientras dentro del Senado continuaba el debate de la reforma impulsada por Javier Milei. El Gobierno había retirado previamente el polémico capítulo que flexibilizaba la compra de tierras rurales por extranjeros ante la falta de votos.

Marcha Congreso - Ley de Tierras - 6 de agosto - Incidentes

El operativo terminó con 12 personas detenidas: nueve fueron arrestadas por la Policía de la Ciudad y otras tres por la Policía Federal. Estas últimas quedaron aprehendidas por presunto atentado y resistencia a la autoridad.

También hubo cuatro integrantes de las fuerzas de seguridad heridos. Una agente porteña sufrió un traumatismo en un codo por el impacto de una piedra y se registraron daños en móviles policiales. Durante los momentos de mayor tensión hubo además contenedores incendiados y veredas rotas en distintos puntos del centro porteño.

Una fotógrafa de aproximadamente 50 años resultó herida en la cabeza durante los enfrentamientos y debió ser trasladada al Hospital Argerich. La trabajadora de prensa quedó bajo observación y fue sometida a estudios después de sufrir una lesión con abundante sangrado.

Cerca de las 21, la Policía Federal salió nuevamente detrás del vallado que rodeaba el Congreso y avanzó sobre la plaza. Los efectivos utilizaron gases lacrimógenos y dispositivos sonoros para dispersar a quienes todavía permanecían en el lugar. Más tarde, otros grupos regresaron y derribaron parte del vallado, lo que provocó un nuevo avance de Prefectura.

Las corridas se trasladaron también hacia Avenida de Mayo y la 9 de Julio. Allí intervino la Policía de la Ciudad con agentes a pie, motocicletas y camiones hidrantes hasta conseguir liberar progresivamente la zona.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, defendió el accionar policial y denunció ataques contra efectivos y patrimonio público. La discusión sobre cómo comenzaron los episodios y las responsabilidades de cada sector quedará ahora atravesada por imágenes, testimonios y actuaciones judiciales.

Pero los incidentes no pueden borrar el origen político de la jornada. Milei pretendía avanzar con una reforma mucho más profunda y tuvo que retirar la apertura de tierras a extranjeros antes de la sesión porque sus propios aliados se negaron a acompañarla.

Aun con esa marcha atrás, miles de personas mantuvieron la convocatoria porque el proyecto conserva modificaciones sobre desalojos, expropiaciones y terrenos afectados por incendios.

El Gobierno consiguió que el eje de la noche pasara de la derrota parlamentaria a los disturbios en la calle. Es una escena conocida: una discusión política que comienza por una reforma cuestionada termina dominada por gases, detenidos y enfrentamientos alrededor de un Congreso vallado.

La protesta soportó el temporal, se mantuvo durante horas y terminó bajo un enorme operativo de seguridad. Milei logró retirar el capítulo más conflictivo de su ley, pero no consiguió evitar que otra jornada frente al Congreso terminara convertida en una postal de tensión social y represión.