La situación de Manuel Adorni acaba de dar un giro que puede cambiar por completo el escenario político del gobierno de Javier Milei. Por primera vez, el PRO dejó de hablar de cuestionamientos, explicaciones insuficientes o pedidos de renuncia y avanzó un paso más allá: anunció que está dispuesto a acompañar una moción de censura o incluso la remoción del jefe de Gabinete si el conflicto continúa escalando. La definición fue realizada por Martín Goerling Lara, presidente del bloque de senadores del PRO, quien sostuvo que la permanencia de Adorni “no da para más” y confirmó que, si se llega a una votación de censura o remoción, el partido fundado por Mauricio Macri acompañará la medida. La declaración representa el golpe político más duro que recibió hasta ahora el funcionario y deja al descubierto la magnitud de la crisis que atraviesa la Casa Rosada. El dato adquiere una enorme relevancia porque el PRO fue uno de los principales aliados parlamentarios de Javier Milei desde el inicio de la gestión. Sin sus votos, gran parte de las iniciativas impulsadas por el oficialismo no habrían prosperado en el Congreso. Por eso, el cambio de postura del macrismo genera preocupación en Balcarce 50 y alimenta las dudas sobre la capacidad del Gobierno para sostener la gobernabilidad en los próximos meses. La tensión viene creciendo desde hace semanas. Primero llegaron las críticas por las inconsistencias detectadas en las declaraciones juradas del jefe de Gabinete. Después aparecieron los reclamos para que brindara explicaciones públicas. Más tarde surgieron los pedidos de interpelación. Ahora, la discusión ya se trasladó directamente a la posibilidad de aplicar herramientas constitucionales destinadas a apartarlo del cargo. Goerling Lara fue especialmente duro al responsabilizar al propio Gobierno por el deterioro de la situación. Según planteó, el oficialismo insiste en sostener a un funcionario que se transformó en un problema político para toda la administración y cuya permanencia paraliza la agenda legislativa. También advirtió que el Senado podría convertirse en un escenario extremadamente incómodo para la Casa Rosada si finalmente se abre el debate sobre su continuidad. La advertencia llega además en un momento delicado para Patricia Bullrich. La ministra y principal articuladora política del oficialismo intenta evitar que prospere una ofensiva parlamentaria contra Adorni y trabaja para que el funcionario pueda defenderse durante la presentación de su informe de gestión prevista para el 2 de julio. Sin embargo, la posición asumida por el PRO complica seriamente esa estrategia. Dentro del macrismo existe una convicción cada vez más extendida: la continuidad de Adorni está generando un costo político que amenaza con arrastrar a todos los sectores que colaboran con la gobernabilidad de Milei. Por eso comenzaron a reclamar que sea el propio Presidente quien resuelva el problema antes de que el Congreso intervenga. La oposición observa el escenario con atención. Unión por la Patria, la Coalición Cívica, sectores provinciales y el Frente de Izquierda vienen impulsando distintos mecanismos para interpelar al jefe de Gabinete y avanzar con una eventual moción de censura. Hasta ahora, el principal obstáculo era la falta de acompañamiento de los bloques dialoguistas. Pero la señal enviada por el PRO modifica significativamente la relación de fuerzas. Mientras tanto, Javier Milei mantiene una postura inalterable. El Presidente continúa respaldando a Adorni y rechaza cualquier posibilidad de pedirle la renuncia. En la Casa Rosada sostienen que la ofensiva parlamentaria forma parte de una maniobra política para debilitar al Gobierno y consideran que ceder significaría entregar una victoria a la oposición. Sin embargo, el escenario se vuelve cada vez más complicado. Lo que comenzó como una discusión sobre declaraciones juradas ya amenaza con romper la alianza parlamentaria que permitió al oficialismo sostener buena parte de su agenda legislativa. Por primera vez desde que estalló el escándalo, la continuidad de Adorni dejó de depender exclusivamente de la voluntad de Milei. Ahora también depende de una pregunta que recorre los pasillos del Congreso: cuántos aliados están dispuestos a seguir pagando el costo político de defenderlo.           Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P