El gobierno de Javier Milei admitió que las reformas estructurales que pretende impulsar enfrentan serias dificultades en el Congreso, pero aseguró que mantiene el optimismo sobre la posibilidad de avanzar con buena parte de su agenda durante los próximos meses. Dentro de la Casa Rosada reconocen que la negociación parlamentaria se volvió más compleja por la fragmentación política, las tensiones con sectores aliados y el desgaste generado por las internas libertarias. Sin embargo, sostienen que todavía existe una ventana de oportunidad para aprobar proyectos clave antes de que la agenda política quede absorbida por el calendario electoral y el Mundial 2026.  Entre las prioridades del oficialismo aparecen la reforma política, nuevas medidas de desregulación económica, modificaciones tributarias y otros cambios estructurales que Javier Milei viene anunciando desde la apertura de sesiones ordinarias.  Funcionarios del Gobierno aseguran que el Congreso sigue siendo el principal desafío para concretar esas transformaciones. Aunque La Libertad Avanza logró fortalecer su posición parlamentaria en los últimos meses, todavía depende de acuerdos permanentes con bloques aliados y gobernadores para alcanzar mayorías.  La Casa Rosada también busca avanzar con una batería de proyectos económicos vinculados a inversiones, incentivos productivos y reducción de regulaciones. En ese marco, el denominado "Súper RIGI" aparece como una de las iniciativas más importantes para atraer capitales y acelerar inversiones privadas.  No obstante, el propio oficialismo reconoce que el escenario político se volvió más difícil que a comienzos de año. Las disputas internas entre distintos sectores del Gobierno y los conflictos alrededor de figuras como Manuel Adorni, Martín Menem y Santiago Caputo generaron desgaste y complicaron algunas negociaciones legislativas.  A pesar de eso, cerca del Presidente insisten en que los indicadores económicos muestran señales de recuperación que podrían fortalecer la posición oficialista. En la Casa Rosada destacan la desaceleración de la inflación, el sostenimiento del superávit fiscal y la mejora de algunos indicadores de actividad como argumentos para sostener el rumbo reformista.  El Gobierno considera además que 2026 puede ser un año decisivo para avanzar con cambios de fondo. Algunos funcionarios entienden que el actual período legislativo representa una oportunidad clave para impulsar reformas antes de que la dinámica electoral de 2027 reduzca márgenes de negociación política.  Por eso, aunque admiten dificultades para reunir consensos y reconocen que varios proyectos enfrentarán fuerte resistencia de la oposición, en el entorno de Milei aseguran que no abandonarán la estrategia reformista. La apuesta oficial sigue siendo la misma: utilizar una eventual mejora económica para recuperar iniciativa política y construir las mayorías necesarias para avanzar con las reformas que considera centrales para su proyecto de gobierno.           Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P