El presidente Javier Milei viaja este sábado a Israel en un contexto internacional extremadamente sensible, marcado por la guerra en Medio Oriente y la creciente tensión con Irán.   Será su tercera visita desde que asumió y tendrá una agenda cargada de gestos políticos. El mandatario se reunirá con el primer ministro Benjamin Netanyahu y participará de actividades oficiales vinculadas a la conmemoración de la independencia israelí.    La comitiva partirá desde Buenos Aires hacia el aeropuerto Ben Gurión y estará integrada por Karina Milei, Pablo Quirno y Juan Bautista Mahiques, en una señal de alto nivel político e institucional.    El viaje no es uno más. Se da en medio de la escalada bélica en la región, con enfrentamientos que involucran a Israel, Irán y Estados Unidos, y con el estrecho de Ormuz como uno de los principales focos de tensión global. En ese escenario, la visita refuerza la posición internacional del Gobierno argentino.   Milei ya dejó clara su postura: Argentina no será neutral. Su administración mantiene un alineamiento explícito con Israel y Estados Unidos, al punto de haber tomado medidas diplomáticas fuertes contra Irán en las últimas semanas.    Además, el viaje podría incluir anuncios estratégicos, como avances en el traslado de la embajada argentina a Jerusalén, una decisión que implicaría un giro histórico en la política exterior del país.    En lo simbólico, la visita también busca consolidar el vínculo personal y político de Milei con Israel, país al que definió como un aliado clave en la defensa de los valores occidentales.   Pero el contexto le da otra dimensión. Viajar a Israel en medio de una guerra activa no es solo una señal diplomática: es una toma de posición en un conflicto global. Y en ese tablero, el Gobierno argentino vuelve a dejar en claro de qué lado quiere estar.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P