Javier Milei se metió de lleno en el debate internacional por la guerra en Medio Oriente y dejó una definición alineada con su mirada geopolítica: aseguró que el conflicto con Irán “no es por petróleo sino por geopolítica” y pronosticó que China quedará más aislada a medida que caigan algunos de sus aliados estratégicos.    El Presidente sostuvo que la actual escalada debe leerse como parte de un reordenamiento del tablero global más amplio. En esa línea, afirmó que Estados Unidos trabaja simultáneamente por estabilizar otros focos de tensión y que el resultado final será una recomposición política internacional, aunque admitió que podría implicar un deterioro económico transitorio.    Durante sus declaraciones, Milei insistió en que la crisis abre oportunidades para la Argentina, al considerar que el país está “en el lugar correcto de la historia” tras el ajuste macroeconómico y el equilibrio fiscal. Según su diagnóstico, el nuevo escenario internacional podría favorecer reposicionamientos estratégicos y nuevas alianzas para la región.    El planteo del mandatario contrasta con otras lecturas que destacan el impacto energético del conflicto. La escalada militar en Medio Oriente ya generó subas en los precios del crudo y volatilidad financiera global, mientras potencias como China siguen con atención la seguridad de sus suministros energéticos y el equilibrio regional.    En ese contexto, las palabras de Milei reflejan algo más que una interpretación coyuntural: consolidan su posicionamiento internacional alineado con Washington y refuerzan su lectura del mundo como un escenario de disputa entre bloques de poder, en el que la geopolítica vuelve a imponerse sobre las variables estrictamente económicas.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P