Máximo Kirchner encendió la interna del peronismo al cuestionar que Quilmes no recibe la misma inversión que La Plata. En un acto, exigió a Kicillof: “Ojalá el gobernador ponga la misma plata en Quilmes que pone en la ciudad de La Plata. Quilmes lo necesita.” (Podés leer:¨Máximo Kirchner: “La Plata recibe más que Quilmes”¨). No pasó ni un cuarto de hora para que la vicegobernadora Verónica Magario saliese al cruce, con una defensa enfática: “El gobernador ha hecho una inversión como nunca se ha visto. Ha hecho obras que durante muchos años no se pudieron hacer desde la provincia.” Agregó en una radio: “Hoy todos tendríamos que estar mirando a quien destruye el país y no entrar en discusiones de inversiones o no inversiones.”   El enfrentamiento ya no es sutil. Máximo expone un malestar territorial y busca afirmarse como líder camporista —especialmente en Quilmes—, mientras Magario repite la línea institucional del oficialismo, subrayando la gestión general del Gobernador.   Máximo apela a la redistribución y equidad (especialmente para su municipio), mientras Magario emblematiza continuidad y defensa de logros generales. La Cámpora y Kiciollismo enfrentados en clave territorial. Un PJ dividido en campaña: Estas declaraciones resonaron justo cuando la campaña electoral está en su tramo final. La falta de unidad podría costar electoralmente, sobre todo frente al desgaste que sufre la oposición a nivel nacional. En lugar de mostrarse en unidad frente a Milei, el peronismo bonaerense exhibe grietas que podrían ser letales en la elección provincial y su proyección nacional.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P