A solo cinco días de conocerse los audios de Diego Spagnuolo —donde se denuncia un entramado de coimas en ANDIS vinculadas con provisión de medicamentos—, la Casa Rosada activó el control de daños. (Pofdés leer:¨Diego Spagnuolo renunció ante escándalo de coimas en Discapacidad¨)     El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ordenó una investigación sumaria sobre todos los contratos del organismo, delegando la tarea al interventor Alejandro Vilches para que acelere una auditoría integral. En este corredor de sospechas también entran las dudas sobre los audios: fueron grabados, editados y filtrados con precisión mediática. Funcionarios consultados señalaron que es difícil creer que Spagnuolo se animase a denunciar a su círculo de confianza directamente al Presidente. La tensión crece: ya se secuestraron sobres con 266.000 dólares en efectivo del auto de Emmanuel Kovalivker, directivo de la droguería Suizo Argentina —vinculada a Martín Menem—, en medio de los allanamientos. Además, en la casa de su hermano Jonathan encontraron tres cajas fuertes, una abierta y vacía, símbolo evidente de una posible fuga. (Leé también:¨Megaoperativo por coimas: allanaron la ANDIS y Suizo Argentina¨) Mientras tanto, Vilches trabaja con urgencia: revisa documentos, bases de datos y expedientes para dar cuenta de posibles irregularidades. Según fuentes oficiales, CONFÍAN en que la auditoría revelará la verdad: si hubo coimas, se preparan para “hacerlo mierda”. Pero el Gobierno también plantea otra hipótesis: que los audios forman parte de una operación política para desestabilizar la campaña libertaria. Se cuestiona el momento de la filtración: justo antes de la ley de emergencia en discapacidad.   La ofensiva es clara: la Casa Rosada juega a la defensiva, revoleando la palabra auditoría como escudo político. Pero el escándalo ya retumba demasiado fuerte: la combinación de audios confidenciales, dinero en sobres y vínculos directos con Milei y su hermana dejan una mancha que una auditoría podría no alcanzar a limpiar del todo.   Si la investigación confirma irregularidades, el costo político será devastador. Susana Cuesta lo resumía así: lo serio no es lo que dicen los audios, sino que alguien se animó a grabar. Esto trasciende la campaña; pone en jaque la narrativa de pureza libertaria.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P