Javier Milei construyó buena parte de su carrera política prometiendo terminar con la “casta”, pero el crecimiento territorial de La Libertad Avanza empieza a mostrar una realidad bastante más contradictoria. En la provincia de Buenos Aires, el partido que conduce Karina Milei se apoya en dirigentes que llevan años vinculados con diferentes estructuras políticas y que, en algunos casos, acumulan fuertes controversias y denuncias. Uno de los nombres centrales es Sebastián Pareja, actual diputado nacional y principal armador bonaerense del karinismo. Antes de transformarse en una pieza decisiva de La Libertad Avanza, tuvo un extenso recorrido por el Estado y por distintos espacios políticos. Entre 2005 y 2023 trabajó como asesor en el Senado, tuvo vínculos con el menemismo, pasó posteriormente por el PRO y ocupó un cargo en el RENAPER antes de incorporarse al proyecto libertario. Con Milei ya instalado en la Casa Rosada, Pareja quedó al frente de la Secretaría de Integración Socio Urbana y terminó consolidándose como uno de los dirigentes de mayor confianza de Karina para organizar La Libertad Avanza en el distrito electoral más importante del país. Su poder creció especialmente sobre la estructura partidaria, el armado de listas y la relación con los distintos referentes territoriales. Ese recorrido contrasta con el relato libertario sobre una dirigencia completamente nueva llegada desde afuera de la política. Pareja no apareció con Milei: llevaba casi dos décadas transitando organismos públicos y estructuras partidarias cuando desembarcó en La Libertad Avanza. Hoy es precisamente uno de los encargados de seleccionar a quienes representarán al espacio que prometió reemplazar aquellas prácticas. Su nombre también apareció en diferentes presentaciones judiciales y electorales vinculadas con su actividad política. Entre ellas hubo cuestionamientos por presuntas irregularidades en afiliaciones y denuncias públicas sobre el armado de candidaturas bonaerenses. La existencia de esas presentaciones no implica responsabilidad penal y cualquier acusación deberá ser determinada por la Justicia, pero forman parte de una creciente disputa alrededor de la construcción territorial libertaria. El otro hombre fuerte es Teodoro Ramón “El Nene” Vera, diputado provincial y referente de La Libertad Avanza en la Primera Sección Electoral. Su trayectoria tampoco comenzó con Milei: tuvo pasos por el massismo y posteriormente por sectores vinculados con el kirchnerismo antes de incorporarse al armado libertario que hoy conduce Pareja. Vera fue además consejero escolar en Moreno y su actividad política estuvo rodeada durante años de distintas controversias. El artículo que reconstruye su trayectoria menciona denuncias y acusaciones graves provenientes de dirigentes, organizaciones y audios difundidos públicamente. Por tratarse de señalamientos de distinta naturaleza y estado procesal, no corresponde presentarlos como hechos probados ni convertir las acusaciones en una condena anticipada. Lo que sí resulta políticamente relevante es el poder que Vera consiguió dentro del esquema libertario bonaerense. Desde la Primera Sección participa del armado territorial y aparece relacionado con dirigentes que también provienen de estructuras anteriores. Una investigación reciente señaló, por ejemplo, su cercanía política con Marcelo García, exconcejal de Moreno que anteriormente integró estructuras peronistas y ocupó cargos durante la gestión de Alberto Fernández, y que actualmente enfrenta un proceso judicial por una denuncia de abuso sexual, acusación que deberá resolverse en juicio. La tercera figura es María Marta Ratti Repetto, concejal de Pilar y referente local de La Libertad Avanza. Su procedencia política tampoco responde a la idea de una generación completamente ajena a los partidos tradicionales, ya que antes de incorporarse al mileísmo tuvo vínculos con el macrismo. Actualmente forma parte de la estructura libertaria del distrito y aparece entre quienes pretenden disputar mayor protagonismo territorial hacia 2027. Sobre Ratti Repetto existen además controversias privadas relacionadas con alquileres, expensas y deudas que fueron expuestas por el medio local. Esos conflictos pertenecen a un plano diferente del ejercicio de la función pública y no constituyen por sí mismos un hecho de corrupción, pero agregan ruido sobre una dirigencia que construyó su identidad política cuestionando duramente cualquier conducta que considerara incompatible con la responsabilidad individual. Pilar ofrece además una fotografía interesante de la disputa interna libertaria. El concejal Juan Martín Tito ratificó recientemente su respaldo al armado local de La Libertad Avanza y anticipó que pretende competir por la intendencia en 2027, mientras diferentes sectores buscan posicionarse alrededor de Pareja y la conducción provincial. En paralelo, comenzaron a aparecer otros nombres provenientes del peronismo y el PRO que buscan incorporarse al esquema libertario. El fenómeno excede entonces a tres dirigentes. A medida que La Libertad Avanza necesitó construir estructura territorial, fiscales, candidatos y referentes municipales, comenzó a incorporar cuadros formados durante años dentro de los mismos partidos que Milei denunciaba como responsables de la decadencia argentina. El desafío de gobernar y competir en todo el territorio terminó obligando al oficialismo a recurrir a dirigentes con experiencia en aquello que decía venir a destruir. Eso no significa que cambiar de partido constituya una irregularidad ni que todos los dirigentes provenientes del peronismo, el PRO u otras fuerzas reproduzcan automáticamente las prácticas de sus espacios anteriores. La contradicción es fundamentalmente política: Milei presentó a La Libertad Avanza como una ruptura radical con la dirigencia tradicional, pero la construcción territorial encabezada por Karina terminó absorbiendo una cantidad creciente de dirigentes provenientes de esa misma política. La provincia de Buenos Aires muestra con particular claridad ese proceso. Pareja se convirtió en uno de los hombres más poderosos del karinismo después de casi dos décadas de actividad dentro del Estado; Vera pasó por diferentes expresiones del peronismo antes de transformarse en armador libertario; y Ratti Repetto llegó desde el macrismo para ocupar un lugar dentro de la estructura de Pilar. El interrogante que empieza a aparecer dentro del propio universo libertario es incómodo para Milei: si para construir poder territorial necesita apoyarse en los dirigentes, mecanismos y estructuras que durante años definió como “casta”, la discusión deja de ser solamente quién gobierna y pasa a ser qué cambió realmente. Porque reemplazar los nombres sin modificar las prácticas no necesariamente significa terminar con la vieja política. Puede significar simplemente construir una nueva estructura de poder utilizando muchas de las herramientas de la anterior.Acá endurecí el enfoque contra el armado de Karina, pero saqué del terreno de los hechos probados las acusaciones más delicadas del artículo original. Eso hace que la nota pueda ser fuerte sin convertir denuncias periodísticas o judiciales todavía abiertas en condenas.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P