Política

Las universidades vuelven al paro y desafían el ajuste de Milei

Docentes y no docentes realizan este martes una nueva medida de fuerza nacional y la UNLP adhiere al reclamo. Denuncian 321 días sin aplicación plena de la Ley de Financiamiento, pérdida salarial y falta de presupuesto. El plan continuará con clases públicas y una nueva Marcha Federal Universitaria.

  • 08/09/2026 • 14:42

El conflicto universitario volvió a golpear al Gobierno de Javier Milei y este martes 8 de septiembre las universidades nacionales atraviesan una nueva jornada de paro. La medida alcanza a la Universidad Nacional de La Plata y forma parte de un plan de lucha que continuará durante todo el mes con clases públicas, movilizaciones y un acto frente al Palacio Pizzurno. 

La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata confirmó su adhesión y aseguró que se trata del paro número 30 en lo que va de 2026. La nueva protesta fue definida después del fracaso de la última negociación paritaria con el Gobierno nacional y apunta nuevamente contra el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la pérdida salarial y el deterioro presupuestario de las casas de estudio. 

El reclamo seguirá después del paro. Para el 15 de septiembre está prevista una jornada nacional de clases públicas bajo la consigna de llevar “la universidad a la calle”, mientras que el 17 habrá un acto frente al Palacio Pizzurno en coincidencia con una nueva convocatoria a paritarias docentes y no docentes. Todo el cronograma apunta a preparar la quinta Marcha Federal Universitaria, prevista para comienzos de octubre. 

La continuidad del conflicto vuelve a dejar expuesta una de las políticas más controvertidas del programa de Milei. La Ley 27.795 estableció recursos obligatorios para las universidades públicas y sus trabajadores, pero su implementación completa continúa demorada. Según el sector universitario, este lunes se cumplieron 321 días sin que la norma se aplique plenamente. 

La situación tiene además una dimensión judicial que vuelve más incómoda la posición de la Casa Rosada. El reclamo universitario sostiene que existe una cautelar firme que obliga a ejecutar la ley y que un fallo de la Corte Suprema del 25 de junio respaldó la necesidad de avanzar con su aplicación. Según la estimación gremial, la actualización correspondiente implicaría una recomposición salarial cercana al 31% para más de 300 mil docentes y trabajadores no docentes del sistema universitario nacional. 

El conflicto salarial se arrastra desde hace meses. Cátedras de la propia UNLP ya habían adherido a paros anteriores, como el del 2 de septiembre, denunciando la falta de implementación de la Ley de Financiamiento, la pérdida de ingresos y la necesidad de reforzar las partidas destinadas a universidades, ciencia y tecnología. 

El problema para Milei es que la disputa ya superó ampliamente una negociación paritaria. Las universidades reclaman también actualización de becas, financiamiento científico, infraestructura y fondos suficientes para sostener el funcionamiento cotidiano. El último plenario de rectoras y rectores estimó necesidades por alrededor de $11 billones, además de otros $7 mil millones destinados a becas Progresar, infraestructura y ciencia y técnica. 

La estrategia oficial volvió a apostar al desgaste. El Gobierno sostiene el ajuste presupuestario mientras las universidades acumulan medidas de fuerza, pero el resultado hasta ahora fue exactamente el contrario al cierre del conflicto: treinta paros en nueve meses y una nueva movilización federal ya en preparación muestran que la resistencia del sistema universitario continúa organizada.

En La Plata, la protesta tiene además una dimensión especialmente fuerte por el peso de la UNLP en la vida económica, académica y social de la ciudad. La suspensión de actividades impacta en facultades y cursadas, pero los gremios buscan que el costo político no recaiga solamente sobre estudiantes y docentes y por eso incorporan cada vez más clases públicas y actividades en la calle.

La discusión también interpela uno de los argumentos centrales del mileísmo. El Gobierno sostiene que el orden fiscal constituye la condición necesaria para recuperar la economía, pero el sistema universitario denuncia que ese equilibrio se construye también mediante salarios atrasados, menor inversión científica y presupuestos que no alcanzan para sostener las funciones básicas.

El conflicto difícilmente se cierre con este paro. El calendario ya tiene nuevas fechas, la próxima negociación salarial será acompañada por una movilización y la quinta Marcha Federal Universitaria volverá a intentar reunir a estudiantes, docentes, trabajadores y autoridades universitarias de todo el país.

Milei apostó a que el desgaste terminaría debilitando la protesta universitaria, pero septiembre muestra un escenario diferente: los paros continúan, la Justicia agregó presión sobre el Ejecutivo y las universidades preparan otra movilización nacional. El ajuste que el Gobierno pretendía consolidar administrativamente vuelve así a convertirse en un conflicto político que no consigue cerrar.

 

 

 

 

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