Hugo Moyano volvió a meter presión sobre empresarios y Gobierno con un reclamo urgente de recomposición salarial para los trabajadores camioneros. La Federación Nacional de Trabajadores Camioneros pidió abrir de inmediato una nueva instancia de negociación para discutir aumentos aplicables desde el 1° de septiembre y revisar lo acordado en marzo, con el argumento de que los ingresos necesitan recuperar poder adquisitivo.  El pedido llega después del vencimiento del último acuerdo, que finalizó el 31 de agosto. Camioneros no sólo reclama una nueva mejora salarial general, sino también elevar en 20% el adicional por profesionalidad para los choferes de larga distancia, al considerar que las condiciones y responsabilidades propias de esa tarea justifican una actualización específica.  La organización también quiere llevar a la mesa las condiciones de los trabajadores de Logística, Correo Privado, Expreso y Mudanza. Para esos sectores exige discutir adicionales por especialidad, con subas que también podrían llegar al 20%, y sumar un plus por presentismo para quienes se desempeñan en Expreso y Mudanza.  Otro de los puntos centrales es el financiamiento de la obra social. Camioneros reclama incrementar la Contribución Extraordinaria Patronal, que actualmente se ubica en $25.000 mensuales por trabajador, porque sostiene que quedó desactualizada y que el aumento de los costos sanitarios empieza a poner en riesgo la atención de los afiliados.  El gremio también pidió una Asignación Extraordinaria Anual no remunerativa para los trabajadores del transporte automotor de cargas y logística comprendidos en el convenio colectivo 40/89. La intención es que ese pago reconozca el esfuerzo realizado durante 2026 y funcione como un refuerzo adicional en un momento donde Moyano considera que el salario perdió terreno.  La ofensiva sindical tiene un antecedente cercano. La última revisión salarial, acordada en junio, fue de apenas 2,68% y representó $27.258 adicionales en el bolsillo de los trabajadores. Ese porcentaje surgió de la cláusula que establecía compensar únicamente la diferencia entre la inflación y el período paritario iniciado en marzo.  Ahora Camioneros pretende ir más allá de una compensación técnica y abrir una negociación integral. El gremio habla de preservar el poder adquisitivo, garantizar condiciones salariales adecuadas y sostener la paz social, una fórmula que también funciona como advertencia de que el conflicto puede escalar si no aparece una respuesta rápida de las empresas.  La negociación tendrá además una dificultad inesperada porque una de las tres cámaras empresarias que habitualmente firma las paritarias con Moyano quedó intervenida por el Gobierno. Se trata de la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas, CATAC, que fue puesta bajo control por 180 días hábiles por decisión del Ministerio de Justicia.  Justicia ordenó el desplazamiento de las autoridades de CATAC al considerar que existe un cuadro de “riesgo institucional y patrimonial”. La resolución menciona incumplimientos en la presentación de balances, desequilibrios financieros detectados en una intervención anterior y falta de medidas concretas para corregir la situación.  La entidad mantiene pendientes estados contables correspondientes a 2012, 2014 y al período comprendido entre 2020 y 2025. Según la resolución oficial, esa situación impide contar con información económica y patrimonial completa y dificulta las tareas de control de la Inspección General de Justicia.  CATAC ya había sido intervenida en diciembre de 2024. Durante aquel proceso se detectó un severo desequilibrio económico-financiero y un déficit promedio cercano al 140% de sus ingresos. Tras el final de esa intervención, en diciembre de 2025 se renovaron las autoridades y volvió a quedar al frente Ramón Jatip, pero Justicia sostiene que desde entonces no se avanzó en la regularización de la documentación pendiente.  El nuevo interventor será Gastón Gabriel Di Bella, que tendrá facultades para administrar la entidad, representar su patrimonio, evaluar la gestión desplazada e incluso iniciar acciones civiles o penales si considera que corresponden. También deberá presentar informes mensuales ante la IGJ sobre la evolución de la intervención.  La coincidencia temporal entre la reapertura paritaria y la intervención de una de las cámaras empresarias agrega ruido a una negociación que ya viene cargada. CATAC es, junto con FAETYL y FADEEAC, una de las organizaciones que tradicionalmente se sientan frente a Camioneros, por lo que su desplazamiento puede alterar la representación patronal justamente cuando Moyano exige discutir salarios de manera urgente.  El conflicto también vuelve a poner sobre la mesa una discusión que Milei quiso mantener bajo control durante toda su gestión: cuánto pueden subir los salarios sin alterar el proceso de desinflación. El Gobierno necesita que los ingresos recuperen poder de compra para sostener consumo y actividad, pero al mismo tiempo evita convalidar recomposiciones que puedan trasladarse rápidamente a precios o costos empresariales. Moyano acaba de aumentar esa presión desde uno de los sindicatos con mayor capacidad de conflicto del país. No pide solamente una nueva paritaria, sino también adicionales, refuerzo para la obra social y una asignación extraordinaria, todo mientras una de las cámaras que debería negociar con él quedó intervenida por el propio Estado. La discusión salarial, entonces, vuelve a abrirse en un momento incómodo para la Casa Rosada. Si el Gobierno pretende que la recuperación llegue al bolsillo, tendrá que explicar también hasta dónde está dispuesto a permitir que los salarios recuperen lo perdido sin volver a intervenir sobre las negociaciones colectivas.               Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P