Javier Milei vuelve a chocar con el mismo problema que atraviesa buena parte de su agenda legislativa: la falta de votos propios y una relación cada vez más inestable con los aliados. El oficialismo quiere sesionar este jueves en el Senado, pero todavía no tiene garantizado que pueda incluir la Ley Hojarasca, uno de los proyectos emblemáticos de Federico Sturzenegger.  La Libertad Avanza pidió una reunión de Labor Parlamentaria para este miércoles a las 14 con el objetivo de ordenar el temario y comprobar si existe acuerdo entre los bloques. Biocombustibles y dos convenios de transferencia de competencias penales de Nación a la Ciudad aparecen con mayor consenso, pero la iniciativa de Sturzenegger sigue generando dudas entre sectores que habitualmente acompañan al Gobierno.  La respuesta de algunos aliados fue explícita: están dispuestos a avanzar con otros temas, pero todavía no definieron qué harán con Hojarasca. El dato vuelve a mostrar hasta qué punto cambió la relación del oficialismo con el Senado, donde hace unos meses podía reunir un bloque informal de apoyos mucho más estable y ahora debe negociar proyecto por proyecto.  La Ley Hojarasca ya tiene media sanción de Diputados y dictamen en la Cámara alta. El proyecto elimina 58 normas, modifica artículos de otras ocho y deroga dos decretos que el Gobierno considera obsoletos, innecesarios o contrarios a las libertades individuales. En mayo había conseguido 139 votos positivos, 96 negativos y nueve abstenciones en Diputados, pero el recorrido posterior de Sturzenegger deterioró parte de la confianza política con los bloques dialoguistas.  El antecedente que más pesa es el fracaso parcial de la Ley de Propiedad Privada. El Gobierno había intentado avanzar con capítulos sensibles sobre tierras y manejo del fuego, pero terminó obligado a retroceder ante la falta de votos. Desde entonces, varias bancadas empezaron a mirar con mucha más desconfianza los proyectos que llegan desde Desregulación y ya no aceptan acompañarlos automáticamente.  La situación expone nuevamente el límite de la estrategia de Sturzenegger. Milei puede respaldar ideológicamente sus reformas, pero si el ministro no consigue construir consensos políticos, cada iniciativa termina convertida en una negociación compleja y con riesgo de derrota. La Casa Rosada ya aprendió que mandar proyectos extensos no garantiza que el Congreso los apruebe tal como fueron diseñados. Mientras Hojarasca queda pendiente de la negociación, el plato fuerte llegará este miércoles con Santiago Bausili. El presidente del Banco Central y su vice, Vladimir Werning, deberán presentarse desde las 10.30 ante las comisiones de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda para defender la reforma de la Carta Orgánica que Diputados aprobó a fines de agosto.  La iniciativa es una de las reformas estructurales que Milei considera centrales. Busca prohibir de manera explícita el financiamiento directo o indirecto del Tesoro por parte del Banco Central, eliminar los adelantos transitorios y evitar que la entidad compre títulos públicos directamente en el mercado primario. El argumento oficial es que así se cerraría definitivamente la puerta a la emisión monetaria utilizada para financiar déficits fiscales.  Pero la reforma también modifica algo mucho más profundo: la misión institucional del Banco Central. La Carta Orgánica vigente incorporó en 2012 objetivos como estabilidad financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social. El proyecto libertario elimina esas funciones y deja como finalidad esencial preservar el valor de la moneda.  Ahí se concentrará buena parte de la ofensiva del peronismo. El PJ cuestiona que una institución central para la política económica quede reducida prácticamente a controlar la estabilidad monetaria y pierda herramientas para intervenir sobre empleo, desarrollo y actividad. Bausili tendrá que explicar además qué margen conservará el Estado ante futuras crisis y cómo funcionará una autoridad monetaria mucho más limitada en sus objetivos. El proyecto también endurece los mecanismos para remover al presidente del BCRA y a los miembros de su directorio. Para desplazar a una autoridad sería necesario acreditar una causal grave y conseguir una mayoría de dos tercios tanto en Diputados como en el Senado, un esquema que el Gobierno presenta como garantía de independencia frente al Poder Ejecutivo.  Ese punto abre otra discusión política. Milei sostiene que busca un Banco Central autónomo, pero al mismo tiempo necesita que el Congreso apruebe una reforma de enorme profundidad institucional en un escenario donde depende de gobernadores y aliados para cada votación. La oposición ya viene advirtiendo que el directorio no debería convertirse en moneda de negociación para conseguir apoyos parlamentarios. A la discusión se suma Inocencia Fiscal II, que comienza a tratarse este martes. El proyecto elimina límites de ingresos y patrimonio para ingresar al régimen simplificado de Ganancias, restringe las facultades de ARCA para impugnar declaraciones y reduce algunas multas para MiPyMEs. El Gobierno sostiene que busca disminuir la discrecionalidad del organismo recaudador, mientras la oposición cuestiona que el esquema pueda terminar favoreciendo la regularización permanente de activos no declarados.  La Casa Rosada llega así a una semana legislativa mucho más complicada de lo que hubiera querido. Tiene proyectos económicos importantes, necesita mostrar iniciativa antes del Presupuesto 2027 y busca recuperar autoridad después de varios tropiezos, pero sigue dependiendo de aliados que ya no están dispuestos a firmar a libro cerrado. El problema para Milei es que cada reforma empieza a costarle más votos, más concesiones y más tiempo. Hojarasca todavía no tiene asegurado el recinto y Bausili tendrá que defender personalmente una transformación del Banco Central que el PJ quiere convertir en una batalla política. Sturzenegger puede seguir escribiendo reformas y Milei puede anunciar cambios estructurales, pero el Senado volvió a recordarles algo que el Gobierno todavía no termina de resolver: sin mayoría propia, ninguna revolución legislativa avanza solamente por voluntad presidencial.             Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P