Ricardo Quintela comenzó a moverse con mayor decisión en la interna del peronismo y busca transformar su discurso de unidad en una plataforma para competir por la Presidencia en 2027. El gobernador de La Rioja recompuso su relación con Cristina Kirchner y pretende convertirse en uno de los dirigentes capaces de representar políticamente a la expresidenta si su inhabilitación le impide presentarse. El acercamiento resulta significativo porque Quintela había enfrentado a Cristina por la conducción del Partido Justicialista nacional. En 2024 intentó competir contra ella, pero su lista fue impugnada y finalmente desistió de continuar la disputa judicial. Desde entonces, ambos reconstruyeron el vínculo y el riojano comenzó a alinearse nuevamente con el cristinismo. El gobernador organizó en La Rioja un encuentro con distintos sectores del PJ bajo la consigna de recuperar la unidad. Máximo Kirchner participó de la actividad, mientras Axel Kicillof evitó asistir personalmente y envió una representante, una señal de distensión que no alcanzó para ocultar las diferencias entre ambos espacios. Quintela intenta ocupar el lugar de articulador. Su apuesta consiste en mostrarse como un dirigente capaz de dialogar con el kirchnerismo, los gobernadores, los legisladores nacionales y sectores del peronismo federal, sin quedar completamente identificado con la pelea bonaerense entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro. Sin embargo, detrás del llamado a la unidad aparece una aspiración personal. El riojano sabe que Kicillof parte con ventaja en la carrera presidencial, pero también considera que el conflicto del gobernador bonaerense con Cristina puede abrir espacio para una figura que cuente con la aprobación de la expresidenta y represente al interior del país. El movimiento marca un cambio respecto de la posición que Quintela sostuvo durante la disputa partidaria. Después de desafiar el liderazgo de Cristina y reclamar una renovación del PJ, ahora reconoce nuevamente su centralidad y busca quedar cerca de ella cuando se definan las candidaturas. Las encuestas habrían influido en ese giro. En el entorno del gobernador observan que Cristina conserva una capacidad decisiva para ordenar al electorado peronista, mientras la construcción de Kicillof todavía enfrenta dificultades para ampliar su respaldo fuera de Buenos Aires. Quintela también busca diferenciarse mediante un discurso económico más duro. Frente al programa de Milei, plantea que un futuro gobierno peronista deberá revisar las privatizaciones, recuperar recursos estratégicos y discutir medidas de intervención estatal más profundas. Esa posición intenta ubicarlo como una alternativa combativa frente al ajuste libertario. El gobernador tiene a favor su confrontación sostenida con la Casa Rosada. Desde el inicio de la gestión libertaria denunció el recorte de fondos, cuestionó el DNU 70 y utilizó a La Rioja como plataforma para enfrentar políticamente al Presidente. Pero su proyecto también enfrenta límites. La Rioja tiene un peso electoral reducido, Quintela todavía posee un nivel bajo de conocimiento nacional y su gestión provincial es cuestionada por la dependencia de los recursos federales. Para transformarse en candidato necesitará construir alianzas mucho más amplias que las exhibidas hasta ahora. La relación con Kicillof será uno de los principales obstáculos. El gobernador bonaerense pretende ordenar las candidaturas mediante encuestas o primarias y rechaza que Cristina vuelva a designar al postulante presidencial. Quintela, en cambio, parece apostar a que el respaldo de la expresidenta incline la balanza dentro del movimiento. La estrategia también puede resultar funcional a Máximo Kirchner. El diputado busca preservar la capacidad del cristinismo para condicionar el armado de 2027 y evitar que Kicillof quede como candidato natural por el simple peso electoral de la provincia de Buenos Aires. Milei observa con comodidad estas disputas. La fragmentación del peronismo y la ausencia de un mecanismo acordado para definir candidaturas representan una ventaja para un Gobierno que ya comenzó su campaña por la reelección. Quintela afirma que quiere unir al PJ, pero al mismo tiempo empieza a disputar un lugar en la fórmula presidencial. Su acercamiento a Cristina puede fortalecerlo, aunque también corre el riesgo de convertir el llamado a la unidad en otra competencia por recibir la bendición de una conducción que todos reconocen y varios intentan heredar. El riojano ya se anotó en la carrera. Ahora deberá demostrar si puede convertirse en una verdadera opción nacional o si su ofensiva terminará siendo una herramienta del cristinismo para condicionar a Kicillof y conservar el control sobre la sucesión peronista.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P