Javier Milei eligió Rosario para enviar un mensaje político contundente. En lugar de tomar distancia de Manuel Adorni en medio del escándalo que sacude al Gobierno desde hace meses, decidió exhibirlo en primera fila durante el acto por el Día de la Bandera y convertirlo en una de las figuras centrales de la ceremonia. La imagen fue imposible de ignorar. Adorni estuvo sentado junto a Karina Milei y otros integrantes del círculo más íntimo del Presidente, en una ubicación privilegiada frente al escenario principal y a pocos metros de donde Javier Milei pronunció su discurso. La transmisión oficial mostró repetidamente al jefe de Gabinete, un gesto interpretado como una señal deliberada de respaldo político. La escena adquiere una dimensión especial porque llega en el peor momento político del funcionario. Adorni enfrenta investigaciones judiciales sobre su patrimonio, cuestionamientos por sus declaraciones juradas rectificadas y una ofensiva parlamentaria que busca llevarlo al Congreso para que brinde explicaciones. Aun así, Milei decidió colocarlo en el centro de la escena institucional de una de las fechas patrias más importantes del calendario argentino. La demostración de apoyo no se limitó a la ubicación protocolar. Antes del inicio del acto, el Presidente recorrió el sector reservado para funcionarios nacionales y protagonizó un abrazo con Adorni que quedó registrado por las cámaras oficiales. También saludó a Patricia Bullrich y al resto del gabinete, pero evitó cualquier contacto con Victoria Villarruel, que se encontraba a pocos metros de distancia. La vicepresidenta fue una de las voces más críticas de la jornada. Después de la ceremonia cuestionó abiertamente la decisión de utilizar una celebración patriótica para exhibir respaldo político al jefe de Gabinete. "No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni", afirmó, en una declaración que profundizó todavía más la interna libertaria. La tensión quedó expuesta desde el inicio. Villarruel asistió pese a no haber sido invitada por la Casa Rosada y terminó ubicada en el sector destinado a las autoridades provinciales de Santa Fe, separado del espacio reservado para Nación. El protocolo evitó cualquier cruce directo con Milei, aunque ambos permanecieron a escasos metros durante toda la ceremonia. Dentro del oficialismo reconocen que la situación de Adorni se convirtió en uno de los principales problemas políticos de la gestión. Distintos aliados parlamentarios comenzaron a tomar distancia, crecen las presiones para que comparezca ante el Congreso y las encuestas muestran un fuerte deterioro de su imagen pública. Sin embargo, el Presidente mantiene una defensa cerrada y parece dispuesto a sostenerlo contra cualquier costo político. Por eso la foto de Rosario tuvo un significado que fue mucho más allá del homenaje a Manuel Belgrano. Mientras la oposición prepara una nueva ofensiva legislativa y la Justicia continúa investigando el patrimonio del jefe de Gabinete, Milei eligió responder con una postal de respaldo absoluto. La señal fue tan explícita que ya nadie puede interpretarla como un gesto protocolar. En el momento más delicado de la crisis, el Presidente decidió poner a Adorni en primera fila y mostrarle al país entero que sigue siendo uno de sus hombres de mayor confianza.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P