El próximo 17 de junio se cumplirá un año desde que Cristina Fernández de Kirchner comenzó a cumplir prisión domiciliaria en su departamento de la calle San José 1111. Lejos de resignarse al paso del tiempo, el kirchnerismo decidió convertir el aniversario en una nueva demostración de fuerza política y militante. Durante las últimas semanas se multiplicaron los actos, las actividades frente al domicilio de la ex presidenta y las convocatorias destinadas a mantener vigente el reclamo por su liberación.   La nueva consigna que atraviesa toda la estrategia es sencilla y contundente: “Cristina Libre”. La Cámpora, organizaciones sindicales, agrupaciones estudiantiles, organismos de derechos humanos y distintos sectores del peronismo comenzaron a utilizarla como bandera central de una campaña que busca instalar la idea de que la ex mandataria es víctima de una persecución judicial y política.   En ese esquema, Máximo Kirchner volvió a asumir un rol protagónico. El presidente del PJ bonaerense intensificó sus recorridas, reuniones y actividades políticas con el objetivo de sostener la movilización de la militancia y mantener la situación de su madre en el centro de la agenda pública. Dentro del kirchnerismo existe la convicción de que el paso del tiempo juega a favor de quienes buscan naturalizar la proscripción de Cristina, por lo que consideran imprescindible mantener activo el reclamo.   La estrategia también apunta a evitar el aislamiento político de la ex presidenta. Por esa razón, desde hace semanas se organizan actividades permanentes frente a su domicilio en Constitución. Cada jornada está encabezada por distintos sectores del peronismo que realizan actos culturales, encuentros militantes y manifestaciones de apoyo. La intención es sostener una presencia constante alrededor de la figura de Cristina y reforzar su centralidad dentro del movimiento justicialista. El punto culminante de esta nueva etapa será el banderazo convocado para el próximo 20 de junio en Parque Lezama, coincidiendo con el Día de la Bandera. La movilización buscará mostrar capacidad de convocatoria y exhibir que, a pesar de la condena y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, Cristina sigue siendo una referencia central para amplios sectores del peronismo.   Sin embargo, detrás de la movilización también aparece una discusión política más profunda. El peronismo atraviesa una etapa de reconfiguración interna marcada por las tensiones entre el kirchnerismo, el sector que responde a Axel Kicillof y distintos gobernadores e intendentes que buscan construir liderazgos propios de cara a 2027. En ese contexto, mantener vigente la figura de Cristina funciona también como un mecanismo de ordenamiento interno.   Durante este último año, la ex presidenta continuó ejerciendo influencia política desde su domicilio. Recibió dirigentes, siguió de cerca la evolución de la interna peronista y mantuvo conversaciones con referentes del espacio. Para sus seguidores, su liderazgo permanece intacto. Para otros sectores del PJ, en cambio, la discusión sobre el futuro del movimiento exige comenzar a construir nuevas referencias políticas.   Lo cierto es que, a doce meses de su detención, Cristina Kirchner continúa ocupando un lugar central en la política argentina. La movilización permanente de su militancia, la campaña por su liberación y las disputas internas del peronismo demuestran que su figura sigue condicionando el presente y el futuro de la principal fuerza opositora al gobierno de Javier Milei.   Por eso, el aniversario no será solamente una conmemoración. Será también una demostración política. Una nueva batalla por el sentido de una condena que el kirchnerismo considera injusta y que busca transformar en una causa capaz de reagrupar al peronismo frente a los desafíos que vienen.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P