La situación de Manuel Adorni sigue generando consecuencias políticas para el gobierno de Javier Milei. A medida que avanzan las investigaciones sobre la evolución patrimonial del jefe de Gabinete y se acumulan las dudas sobre sus explicaciones públicas, una nueva encuesta mostró un dato especialmente preocupante para la Casa Rosada: la mayoría de los argentinos cree que el Presidente no lo desplaza por miedo a la información que podría exponer sobre el funcionamiento interno del Gobierno. El relevamiento, realizado por la consultora Management & Fit, refleja un fuerte deterioro de la imagen pública de Adorni. Según los datos difundidos, casi ocho de cada diez consultados consideran que debería renunciar o, al menos, pedir licencia mientras se esclarece su situación. Además, la imagen negativa del funcionario supera ampliamente a la positiva y continúa creciendo mes tras mes. Pero el dato más delicado para el oficialismo no es la valoración del jefe de Gabinete sino la percepción sobre Javier Milei. Una mayoría de los encuestados considera que el Presidente mantiene a Adorni en su cargo porque teme las consecuencias políticas que podría generar una eventual salida del funcionario. Esa lectura empezó a instalarse con fuerza en distintos sectores de la opinión pública y alimenta las especulaciones sobre el verdadero alcance del escándalo. La encuesta aparece en un momento especialmente complejo para la Casa Rosada. Durante las últimas semanas, el caso Adorni dejó de ser una discusión limitada a la oposición y comenzó a generar cuestionamientos de aliados parlamentarios, dirigentes del PRO, sectores de la UCR e incluso referentes cercanos al propio oficialismo. Patricia Bullrich llegó a hablar de una "omisión ética", mientras distintos legisladores reclaman explicaciones más contundentes. En paralelo, el costo político ya impacta sobre la imagen del Gobierno. Diversos estudios de opinión muestran un crecimiento de la desaprobación presidencial y un aumento de la preocupación ciudadana por los casos de corrupción y transparencia en la gestión pública. El caso Adorni aparece cada vez con más frecuencia entre los factores que explican ese desgaste. Dentro del oficialismo intentan minimizar el efecto de las encuestas y sostienen que la situación terminará resolviéndose en la Justicia. Milei mantiene un respaldo absoluto hacia su jefe de Gabinete y no existen señales concretas de que evalúe pedirle la renuncia. Sin embargo, el problema ya excede el plano judicial y se convirtió en una cuestión política de primera magnitud. La paradoja es que cada intento de cerrar el tema parece producir el efecto contrario. Las explicaciones públicas de Adorni no lograron disipar las dudas, las denuncias continúan avanzando y las encuestas muestran que una parte importante de la sociedad ya no discute solamente el patrimonio del funcionario sino también las razones por las cuales Milei decidió sostenerlo contra viento y marea. Por eso, en el corazón de la crisis empieza a instalarse una pregunta que golpea directamente al Presidente: si el costo político sigue creciendo, ¿qué gana Milei manteniendo a Adorni en el cargo? Y, sobre todo, ¿qué teme perder si finalmente decide apartarlo?       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P