La confrontación entre el movimiento obrero y el gobierno de Javier Milei sumó un nuevo capítulo internacional. La CGT presentó duras denuncias contra la gestión libertaria durante la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, mientras las dos CTA profundizaron las protestas en Argentina con una movilización a Plaza de Mayo contra las políticas económicas y laborales de la Casa Rosada.  El encargado de exponer fue Jorge Sola, integrante de la conducción cegetista, quien acusó al Gobierno de avanzar sobre derechos laborales históricos y denunció un proceso de “aniquilación” de las garantías de los trabajadores.  Durante su discurso, la CGT sostuvo que la reforma laboral impulsada por Milei representa un modelo de flexibilización que afecta la libertad sindical y debilita los mecanismos de protección de los trabajadores.  Los sindicalistas también cuestionaron las multas aplicadas a gremios por medidas de fuerza, la reglamentación de la reforma laboral y la reciente intervención judicial de la UOM, hechos que consideran parte de una ofensiva más amplia contra las organizaciones sindicales.  Desde la central obrera advirtieron además que el Estado se está retirando de áreas clave de control laboral y denunciaron un fuerte achicamiento de organismos vinculados a la fiscalización del trabajo y la protección de derechos sociales.  La protesta no quedó limitada a Europa. Mientras se desarrollaban las exposiciones en Ginebra, las CTA encabezadas por Hugo Yasky y Hugo Godoy impulsaron una movilización en Plaza de Mayo para rechazar el ajuste económico, reclamar aumentos salariales y cuestionar la reforma laboral.  La protesta sindical ocurre en un contexto de creciente conflictividad entre el Gobierno y el movimiento obrero. La reglamentación de la reforma laboral, los conflictos por paritarias, las sanciones económicas a gremios y las recientes decisiones judiciales sobre distintos sindicatos profundizaron el enfrentamiento entre la Casa Rosada y las centrales obreras.  Dentro de la CGT también empieza a crecer la presión para volver a las medidas de fuerza. Aunque el sector dialoguista todavía evita convocar a una nueva huelga general, distintos dirigentes sindicales ya plantean que podría impulsarse otro paro nacional si el Gobierno continúa avanzando con reformas laborales y previsionales exigidas por el FMI.  La tensión aumenta además porque la discusión laboral se convirtió en uno de los principales frentes políticos del oficialismo. Mientras Milei defiende la modernización del mercado de trabajo como una condición para generar empleo e inversiones, los sindicatos sostienen que las reformas significan una pérdida de derechos conquistados durante décadas.  Por eso la disputa ya trascendió las fronteras argentinas y llegó a uno de los organismos laborales más importantes del mundo. Y todo indica que el conflicto entre el Gobierno y las centrales obreras seguirá escalando durante los próximos meses.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P