El gobierno de Javier Milei enfrenta una nueva señal de alarma en la calle: la crisis del transporte en el AMBA. Este jueves, la Secretaría de Transporte convocó a una reunión clave con las cámaras empresarias para intentar contener un conflicto que ya impacta de lleno en la vida diaria de millones de usuarios.   El encuentro no es uno más. Llega en un contexto crítico, con una caída sostenida en la frecuencia de colectivos que encendió la preocupación oficial. Actualmente, el sistema funciona al 85% de su capacidad habitual, una reducción que se traduce en menos unidades, más demoras y un servicio cada vez más deteriorado.    Detrás del conflicto hay un problema estructural que el Gobierno todavía no logra resolver. Las empresas reclaman que no pueden sostener los costos operativos por la suba del gasoil y el atraso en los subsidios, dos variables que desbalancearon completamente la ecuación económica del sector.    La amenaza es concreta. Los empresarios ya advirtieron que, sin una respuesta, podrían profundizar el recorte de frecuencias, lo que agravaría aún más la situación en el AMBA. De hecho, la reducción del servicio no es nueva: desde principios de abril se vienen aplicando ajustes progresivos que en algunos casos ya generaron esperas mucho más largas para los usuarios.    El Gobierno, por su parte, intenta desactivar el conflicto sin ceder en su política de ajuste. La reunión busca acercar posiciones, pero el margen es limitado: aumentar subsidios implica más gasto, mientras que subir tarifas tiene un costo político directo. Esa tensión explica por qué el conflicto se vuelve cada vez más difícil de encauzar.    El trasfondo es claro. El transporte se convirtió en uno de los primeros sectores donde el ajuste impacta de manera visible. A diferencia de otras variables económicas, acá el efecto es inmediato: menos colectivos, más tiempo de espera y peor calidad de viaje.   La señal es contundente: el Gobierno intenta contener la crisis, pero llega tarde a un problema que ya está en la calle. Y cuando el transporte empieza a fallar, el impacto político deja de ser técnico para convertirse en cotidiano.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P