La diputada Lilia Lemoine volvió a quedar en el centro de la escena con una propuesta que generó fuerte ruido político incluso dentro del propio oficialismo. La iniciativa apunta a crear una estructura digital vinculada al armado bonaerense de Sebastián Pareja, con el objetivo de organizar militancia en redes y monitorear dirigentes locales. El proyecto no es menor ni inocente en términos políticos. Según trascendió, la idea es construir un “ejército digital” que funcione como herramienta de comunicación, pero también de presión y control territorial. En paralelo, se menciona la creación de un sistema o “detector” para identificar concejales vinculados a prácticas de corrupción, lo que abre un debate profundo sobre los límites entre transparencia, persecución política y uso de herramientas digitales. La movida se inscribe en una lógica que el oficialismo viene profundizando: el uso intensivo de redes sociales como espacio central de construcción política. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la estrategia digital dejó de ser complementaria para convertirse en eje de comunicación, confrontación y organización. Pero esta propuesta va un paso más allá. Ya no se trata solo de instalar agenda o disputar el relato, sino de estructurar una red con capacidad de acción política directa sobre el territorio. Y ahí es donde aparecen las mayores críticas. El trasfondo es delicado. La idea de “detectar” concejales o actores políticos bajo sospecha sin mediación judicial plantea interrogantes sobre posibles mecanismos de señalamiento público o presión política, en un contexto donde el oficialismo ya mantiene una relación tensa con la oposición y con distintos sectores institucionales. Además, la iniciativa vuelve a exponer internas dentro del espacio libertario. Mientras algunos sectores ven en estas herramientas una forma de fortalecer el control político y la transparencia, otros advierten sobre los riesgos de construir estructuras paralelas que puedan derivar en conflictos o desbordes.   La política digital del oficialismo entra en una nueva fase. Más organizada, más territorial y también más polémica. Y en ese terreno, la línea entre militancia y poder empieza a volverse cada vez más fina.     Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P