El tablero judicial sumó un movimiento fuerte con impacto político: Juan Bautista Mahiques renunció a la Procuración General de la Ciudad de Buenos Aires y acelera su salto hacia uno de los cargos más sensibles del sistema judicial federal. La decisión no fue improvisada. Mahiques ya estaba en uso de licencia desde marzo, cuando asumió como ministro de Justicia del gobierno de Javier Milei, pero ahora formalizó su salida definitiva para despejar cualquier cuestionamiento en su nueva apuesta: convertirse en el jefe de los fiscales ante la Cámara Federal de Comodoro Py.  El cargo al que apunta no es menor. La Fiscalía General de la Cámara Federal interviene en causas de alto impacto, entre ellas expedientes vinculados a corrupción, lo que la convierte en una pieza clave dentro del entramado judicial argentino.  El movimiento tiene una lectura política clara. Al dejar su puesto en la estructura judicial porteña, Mahiques busca fortalecer su candidatura en un proceso que se anticipa competitivo y atravesado por tensiones internas del poder judicial.  Pero el trasfondo va más allá de lo técnico. Su figura ya venía generando debates por su doble rol entre política y justicia, y esta jugada profundiza esa discusión: pasa de un cargo institucional en la Ciudad a disputar un lugar central en Comodoro Py, el corazón de las causas más sensibles del país. La señal es clara: el Gobierno no solo está moviendo piezas en la política, también lo hace en la Justicia. Y en ese tablero, cada designación —o renuncia— tiene impacto directo en el equilibrio de poder.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P