: El escándalo por las propiedades no declaradas de Carlos Frugoni sumó un giro político explosivo: en el propio sistema político aseguran que la información fue impulsada desde sectores del Gobierno para golpear a Mauricio Macri y tensar aún más la relación con el PRO. Según trascendió, dentro de La Libertad Avanza interpretan que Frugoni —hombre cercano al macrismo y al entorno de Nicolás “Nicky” Caputo— podía convertirse en un blanco útil en medio de la disputa de poder con el espacio amarillo.  El dato no es menor. Porque el funcionario no es un outsider dentro del esquema libertario, sino una figura que llegó al Gobierno como parte del acuerdo político con el PRO. Su rol en infraestructura, un área clave del Ministerio de Economía, lo ubica en una posición sensible dentro del esquema de gestión. Pero el foco ya no está solo en sus bienes. El caso escaló a otra dimensión: la interna. En los pasillos políticos se habla de una maniobra para “soltarle la mano” y utilizar el escándalo como herramienta de presión contra Macri, en un momento donde la relación entre el ex presidente y Javier Milei atraviesa tensiones crecientes por el control del armado político y judicial.  El contexto explica la jugada. El Gobierno viene acumulando conflictos: denuncias contra funcionarios, internas abiertas, presión legislativa y una disputa cada vez más visible con aliados. En ese escenario, el caso Frugoni aparece como una pieza dentro de un tablero más grande. Y ahí está el punto clave. No se trata solo de una denuncia patrimonial. Se trata de cómo se usa políticamente. Porque la filtración de información sensible en medio de una pelea de poder no solo impacta en el funcionario involucrado, sino que expone una dinámica más profunda dentro del oficialismo: la utilización de escándalos como herramienta de disputa interna. Así, el caso deja dos planos. Uno judicial, donde se investigan posibles irregularidades en la declaración de bienes. Y otro político, donde la pelea por el poder dentro del Gobierno y sus aliados empieza a jugarse sin disimulo. Ya no hay internas silenciosas.n Hay operaciones, filtraciones y movimientos que muestran un oficialismo en tensión permanente, donde cada escándalo no solo golpea hacia afuera, sino que también se convierte en un arma dentro de la propia estructura de poder.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P