La crisis del PAMI entró en una fase crítica con un paro nacional de médicos y protestas de trabajadores que exponen el deterioro del sistema de salud de los jubilados. La medida de fuerza, que se extiende por 72 horas, paraliza gran parte de la atención y deja al descubierto un conflicto que ya no es sectorial, sino estructural.  El detonante fue un cambio en el esquema de pagos dispuesto por el Gobierno, que según denuncian los profesionales implica una fuerte caída en sus ingresos. El nuevo sistema eliminó adicionales por prestaciones y dejó una cápita fija por paciente, lo que en la práctica reduce significativamente lo que perciben los médicos y vuelve inviable sostener consultorios.  La reacción no tardó en escalar. A la huelga médica se sumaron protestas de empleados del organismo y reclamos sindicales por salarios, condiciones laborales y falta de recursos. Desde los gremios advierten que el sistema está al borde del colapso y exigen una recomposición urgente para evitar una ruptura en la prestación de servicios.  El trasfondo del conflicto es aún más profundo. El PAMI arrastra una deuda con prestadores que ronda los 500 mil millones de pesos, lo que genera atrasos en pagos, recortes en servicios y crecientes dificultades para garantizar la atención.  En paralelo, cada vez más profesionales evalúan dejar de atender por la obra social debido a la pérdida de ingresos, lo que reduce la oferta médica y complica el acceso de los jubilados, especialmente en sectores de menores recursos.  El impacto ya se siente en la calle. Jubilados y organizaciones sociales vienen realizando protestas semanales ante el deterioro de las prestaciones, mientras crecen las denuncias por demoras, falta de turnos y recortes en medicamentos.  El Gobierno, por su parte, defiende los cambios como parte de un intento de “ordenar” el sistema y sostener el equilibrio fiscal. Sin embargo, la combinación de ajuste, deuda y conflictividad laboral empieza a configurar un escenario cada vez más inestable. Así, el PAMI se convierte en uno de los focos más sensibles de la crisis social. Y lo que hasta hace meses era un problema de gestión, hoy empieza a parecer un conflicto en estado de ebullición.           Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P