La situación judicial de Matías Yofe entró en una etapa crítica. Con dos causas abiertas y un cúmulo de medidas en su contra, el dirigente de la Coalición Cívica en Pilar aparece hoy cada vez más aislado y al borde de un posible procesamiento, en un expediente que ya dejó de ser una denuncia ruidosa para transformarse en una investigación penal concreta.   El escenario cambió de manera drástica en las últimas semanas. La Justicia no solo avanzó con la causa por extorsión agravada, sino que además desarmó uno de los pilares de su defensa: las denuncias por amenazas que él mismo había impulsado. Esas presentaciones fueron archivadas por falta de pruebas y derivaron incluso en una nueva investigación por posible falso testimonio, lo que dejó expuesta la debilidad del relato inicial.    A partir de ahí, el expediente tomó otro ritmo. La fiscalía avanzó con testimonios, pericias y reconstrucciones que buscan determinar si existió un esquema de presión sobre terceros para direccionar declaraciones judiciales. En ese marco, distintos testigos describieron reuniones, ofrecimientos económicos y advertencias vinculadas a causas sensibles, lo que fortaleció la hipótesis de una maniobra organizada.    De denunciante a imputado El giro es tan brusco como significativo. Durante meses, Yofe se mostró públicamente como denunciante de supuestas tramas de corrupción. Hoy, esa posición quedó invertida: es él quien aparece imputado en una causa que investiga prácticas que van desde el condicionamiento de testigos hasta posibles maniobras de extorsión.   El expediente incluso dejó al descubierto situaciones que generaron sorpresa dentro de la propia investigación, como inconsistencias en sus declaraciones, episodios que no pudieron ser comprobados y versiones que fueron desmentidas por pruebas objetivas.  Aislamiento político y judicial En paralelo, el respaldo político que supo tener comenzó a erosionarse. Aunque sectores de su espacio lo acompañaron en algunas instancias, el avance de la causa y la acumulación de elementos en su contra fueron dejando al dirigente cada vez más solo frente a la Justicia.   El expediente ya no se mueve en el terreno de las denuncias cruzadas ni de la exposición mediática. Entró en una fase donde lo que pesa son las pruebas, los testimonios y los registros.   El punto de quiebre Todo indica que la causa se acerca a un momento decisivo. Con la investigación consolidándose y las medidas de prueba avanzando sobre hechos concretos, el margen para sostener versiones empieza a achicarse. Y en este tipo de procesos, hay una regla que rara vez falla: cuando la causa deja de ser relato y pasa a ser evidencia, el desenlace empieza a tomar forma.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P