Mauricio Macri volvió al centro de la escena política con un mensaje claro: el PRO no será un obstáculo para el gobierno de Javier Milei, pero tampoco se resigna a quedar relegado. En un acto en Parque Norte, el expresidente relanzó su espacio y dejó una definición que marca el nuevo posicionamiento: “El PRO no viene a cuestionar el rumbo, viene a completarlo”.    La frase sintetiza la estrategia del macrismo en esta nueva etapa. Sin confrontar de manera directa con la Casa Rosada, Macri busca diferenciarse y recuperar protagonismo en un escenario donde La Libertad Avanza concentra el poder político. “No somos un paso atrás, somos el próximo paso”, insistió ante la dirigencia partidaria, en un intento por mostrar al PRO como una pieza necesaria en la consolidación del cambio.    El acto, que reunió a más de 3.000 dirigentes, también tuvo un tono de reafirmación identitaria. Macri destacó el rol de su espacio en el proceso político iniciado en 2015 y planteó que muchas de las transformaciones actuales tienen su origen en aquella etapa. En esa línea, buscó instalar la idea de continuidad más que de ruptura, evitando tensar la relación con el oficialismo.    Sin embargo, el respaldo no fue absoluto. En su discurso, el exmandatario reconoció el costo social del ajuste y aludió a la situación económica de los argentinos, marcando una diferencia sutil pero significativa con el relato libertario. “Los argentinos están haciendo un esfuerzo enorme”, señaló, en lo que se interpretó como una advertencia sobre los límites del programa económico.    El trasfondo es político y electoral. De cara a 2027, el PRO intenta reordenarse después de meses de fugas internas y pérdida de protagonismo frente al avance libertario. Aunque Macri evitó confirmar candidaturas, el mensaje dejó abierta la puerta a una eventual construcción propia, sin romper del todo con Milei.   En el oficialismo, en tanto, miran el movimiento con cautela. Si bien valoran el acompañamiento legislativo del PRO, también desconfían de su intento de reposicionarse como alternativa dentro del mismo espacio ideológico. La disputa por el liderazgo del electorado no peronista sigue latente, aunque por ahora se mantiene contenida.   El discurso de Macri refleja ese delicado equilibrio: acompañar sin diluirse, respaldar sin desaparecer. En un escenario político fragmentado y con tensiones crecientes, el PRO busca volver a jugar un rol central.   La incógnita es si ese lugar será como socio del gobierno o como competidor. Por ahora, Macri eligió un camino intermedio: sostener el rumbo, pero dejar en claro que el partido que fundó no está dispuesto a quedar fuera del futuro.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P