La interna libertaria sumó un nuevo capítulo con impacto directo en el sistema judicial. Karina Milei ordenó al flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, congelar las designaciones de jueces federales que Santiago Caputo había negociado con gobernadores para cubrir más de 200 vacantes en todo el país. La decisión generó desconcierto entre mandatarios provinciales y volvió a poner en evidencia la disputa por el control del poder dentro de la Casa Rosada. El malestar creció luego de que trascendiera una reunión con dirigentes provinciales de La Libertad Avanza en la que la secretaria general instruyó a evitar cualquier acercamiento con gobernadores, incluso con aquellos considerados aliados. La orden contrastó con el discurso de unidad que la propia Karina había ensayado públicamente junto a Caputo, alimentando la percepción de una conducción cada vez más centralizada y personalista.   El cambio de escenario dejó en suspenso acuerdos que ya estaban avanzados en varias provincias. Algunos gobernadores que habían cerrado nombres para ternas judiciales ahora dudan de que la Casa Rosada respete los compromisos previos. En ese contexto, el desembarco de Mahiques habilita a Karina a redefinir la estrategia: negociar con mandatarios provinciales para asegurar respaldo legislativo o explorar acuerdos con el peronismo para avanzar en el armado judicial.   La pulseada se vuelve aún más relevante por el rol del Senado en los nombramientos. Aunque el kirchnerismo perdió volumen en la Cámara alta, conserva capacidad de bloqueo para cargos clave como la Corte Suprema y la Procuración. Por eso, dentro del oficialismo se analiza avanzar primero con los jueces federales y postergar las negociaciones más complejas.   El factor Mahiques también alimenta especulaciones. La influencia del clan judicial y sus vínculos con distintos sectores del sistema político abren la puerta a nuevas conversaciones cruzadas en un terreno históricamente atravesado por la rosca. Sin embargo, en el peronismo evitan confirmar acercamientos y aseguran no conocer aún la estrategia real del Gobierno.   Entre internas, cambios de rumbo y negociaciones en pausa, la decisión de Karina Milei deja una señal política contundente: el control del Poder Judicial se convirtió en uno de los ejes centrales de la disputa interna oficialista y en un frente clave para el reordenamiento del mapa político nacional.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P