Durante su intervención, el mandatario aseguró que la Argentina está “lista para contribuir” con la nueva arquitectura internacional diseñada para sostener el proceso de pacificación y reconstrucción posterior al conflicto. En ese marco, puso a disposición “la colaboración de nuestros Cascos Blancos” como parte de una eventual fuerza internacional que garantice la estabilidad en el territorio.   Milei destacó el liderazgo de Trump en la negociación del entendimiento en Gaza y subrayó que el acuerdo fue posteriormente ratificado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En su discurso, elogió la “decisión política” del republicano y planteó que la paz duradera requiere instituciones capaces de “hacer valer las reglas” frente a actores que no respetan derechos fundamentales.   El Presidente sostuvo además que la participación argentina se basa en principios que definió como centrales para su política exterior: la defensa de la vida, la libertad, la propiedad privada y la libertad de expresión. En esa línea, buscó presentar el involucramiento argentino como parte de un alineamiento estratégico con lo que considera el “mundo occidental”.   La oferta se apoya en la trayectoria de los Cascos Blancos, el cuerpo civil argentino especializado en asistencia humanitaria y operaciones de emergencia, activo desde los años noventa en misiones coordinadas por organismos multilaterales.   Más allá del componente técnico y humanitario, el gesto tiene una fuerte lectura política: consolida el posicionamiento internacional del Gobierno dentro del eje liderado por Washington y profundiza la sintonía personal y diplomática entre Milei y Trump.   La comitiva finalmente quedó reducida al canciller Pablo Quirno —inicialmente se preveía la presencia de Karina Milei— y, tras las actividades oficiales, el Presidente emprendió el regreso a Buenos Aires con llegada prevista para la mañana del viernes     Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P