La dirección del INDEC sufrió un cimbronazo inesperado: Marco Lavagna renunció a su cargo en plena transición de datos clave que el organismo debe publicar en los próximos días, incluyendo un índice de inflación que sirve como termómetro oficial de la economía y que tendrá impacto directo en negociaciones salariales, ajustes previsionales y la discusión pública.   La salida de Lavagna, que se produce a poco tiempo de divulgarse cifras sensibles, generó inquietud en economistas, analistas del sector privado y referentes políticos de distintos espacios. La renuncia se da en un contexto donde el índice de inflación aparece como un dato determinante para la gestión económica del Gobierno, la percepción social del rumbo económico y las tensiones con sindicatos, cámaras empresarias y gobernadores.   En el entorno del exdirector se deslizaron versiones de presiones políticas para alinearse con narrativas oficiales o decisiones estratégicas antes de números desfavorables para el oficialismo. Aunque desde el propio Lavagna no se emitieron declaraciones detalladas explicando los motivos de la renuncia, la salida en “momento crítico” alimentó especulaciones sobre la independencia del organismo frente a injerencias políticas en la información estadística oficial.   La renuncia ocurre además en un año de alta sensibilidad política y económica, donde la inflación es un elemento central del debate público. Sectores de la oposición y de la academia criticaron la salida de Lavagna como un gesto de debilitamiento de los mecanismos de medición autónoma del Estado, señalando que el INDEC debe seguir funcionando con criterios estadísticos sólidos y sin presiones externas, en especial antes de la publicación de datos de impacto.   Desde el Gobierno nacional no hubo por el momento una versión oficial detallada sobre las razones de la renuncia, ni confirmación sobre quién será el reemplazante de Lavagna. El silencio oficial sumó aún más incertidumbre y abrió un nuevo foco de debate sobre la credibilidad de los datos económicos en un año electoral, donde las cifras de inflación tienen un peso simbólico y político notable.   La salida del director del INDEC justo antes de un dato clave vuelve a poner sobre la mesa preguntas incómodas: ¿qué rol jugarán los números oficiales en la percepción social de la economía en 2026? ¿Hasta qué punto la autonomía técnica del organismo puede estar siendo presionada por el contexto político? La renuncia de Lavagna deja esas interrogantes abiertas.   Lo que hay que saber Marco Lavagna presentó su renuncia al frente del INDEC antes de datos importantes de inflación. La salida se da en un momento sensitivo para la economía y la política argentina. La transición renovó cuestionamientos sobre autonomía y credibilidad estadística. La falta de explicaciones oficiales aumenta la incertidumbre.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P