La expresidenta Cristina Kirchner debió ajustar drásticamente su agenda política tras la decisión judicial que mantuvo y endureció las restricciones a su régimen de prisión domiciliaria, impuestas como parte de su condena en la causa Vialidad. La Cámara Federal de Casación Penal rechazó pedidos de su defensa para habilitar la feria judicial y tratar flexibilizaciones, lo que dejó sin efecto la posibilidad de ampliar visitas o relajar la supervisión de sus actividades diarias, obligándola a reducir su participación política pública y priorizar encuentros familiares en su departamento del barrio de Constitución.    Según fuentes cercanas, las normas vigentes limitan ahora las visitas a tres personas, por no más de dos horas y con un máximo de tres encuentros por semana, condiciones que la Justicia determinó al no habilitar la feria para considerar los recursos presentados por la defensa. Esta situación ha restringido drásticamente el flujo de interlocutores políticos habituales y la presencia de dirigentes de su propio espacio, canalizando sus interacciones hacia lo estrictamente familiar.    La intención de sus abogados era, entre otras cosas, conseguir la eliminación de la tobillera electrónica, la supresión de autorizaciones judiciales recurrentes para visitantes habituales y la ampliación de los límites de visitas; sin embargo, esos pedidos quedaron pendientes hasta el final de la feria judicial debido a los fallos adversos de los jueces Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci, que rechazaron la apertura de la feria para tratar la causa.    Pese a este contexto de restricciones, Cristina continúa monitoreando la actividad de los bloques legislativos del peronismo, incluso desde la distancia, en un momento de intensas tensiones internas en el Senado por discusiones como las designaciones en la Auditoría General de la Nación (AGN) y el Consejo de la Magistratura. Su rol estratégico desde el interior de su domicilio sigue siendo clave para algunos sectores que la consideran referente central en la conducción del espacio.    El ajuste de su agenda política coincide con un momento de reconfiguración del peronismo tras las últimas elecciones y con polémicas internas sobre la conducción de bancadas y decisiones tácticas en el Congreso, lo que ubica a su figura en una posición menos visible públicamente pero aún relevante detrás de escena.    Este giro en su actividad refleja no solo la situación judicial que atraviesa, sino también el impacto directo de las decisiones del Poder Judicial en el acceso a interlocutores y en su capacidad de gestionar políticamente desde fuera de la escena pública tradicional.      Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P