La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio este martes al cuestionar duramente al Ejecutivo por las nuevas restricciones económicas y financieras que anunció para contener el déficit fiscal. En su intervención declaró: “Me molesta que hablemos de un modelo de crecimiento nacional cuando se profundiza la entrega de recursos y la pérdida de empleo”. El pronunciamiento se dio un día después de que el gobierno difundiera un paquete de medidas que incluye recortes de transferencias a provincias, aumento de los controles de exportación y revisión de subsidios energéticos, generando amplio rechazo en los sectores territoriales y en el peronismo federal. Según Fernández de Kirchner, la clave del problema no está en la política monetaria o cambiaria —que admitió tienen urge­ncias— sino en la política de distribución del ingreso y de la industria nacional: “Si no recuperamos fábricas, empleo y salarios reales, todo discurso de modelo es solo marketing”. El rechazo adquiere una dimensión política que va más allá del ajuste técnico: El peronismo que lidera CFK ve en las medidas una “política de impacto social” que descargará su costo sobre el empleo y los sectores populares, lo cual puede generar fracturas en la interlocución con los gobernadores y aliados provinciales.   El Gobierno, que necesita aprobación parlamentaria para sancionar el Presupuesto 2026, se enfrenta a un escenario en el que la oposición —liderada simbólicamente por Fernández de Kirchner— cuestiona ya no solo las cifras, sino el sentido del plan global.   En términos comunicacionales, el mensaje busca posicionar al peronismo de cara al 2027 como el vocero de los afectados por el ajuste, lo que puede reconfigurar alianzas territoriales y electorales. La tensión ahora se desplaza al terreno de la negociación presupuestaria: si las medidas de ajuste avanzan sin respaldo social, el gobierno enfrentará no solo resistencia parlamentaria sino también movilizaciones sociales y pérdida de apoyo en provincias clave.   La frase de Cristina Fernández de Kirchner no es solo un gesto político: es un anticipo de cómo se librará la batalla de ideas en torno al modelo económico argentino. Cuando se habla de crecimiento nacional, alguien dice que ese discurso es “hipócrita” si los hechos muestran lo contrario. En ese choque, se decide no solo qué políticas se aplican, sino quién define el rumbo del país.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P