La derrota resonó no solo en el escenario legislativo, sino también con un estruendo dentro del propio peronismo. Cristina Kirchner, histórica líder del espacio kirchnerista, rompió el silencio y arremetió con dureza: “La derrota es toda de Axel”, declararon desde su entorno tras la elección. Esta frase simboliza un viraje explícito en la tensión entre el kirchnerismo y el gobernador bonaerense, quien hasta hace poco era considerado su delfín.   En su diagnóstico, Cristina y su círculo interpretan que Kicillof subestimó el impacto del fenómeno Javier Milei en la provincia más poblada del país, falló al no transmitir un mensaje propio y permitió que la estructura peronista bonaerense se desdibujara en la campaña. Según esas fuentes, el gobernador pagó políticamente el hecho de “ser candidato de todos” en lugar de liderar con claridad propia.   La disparidad es ahora palpable: mientras Kicillof se concentraba en mostrar gestión y evitar la confrontación directa, Cristina buscó la polarización como estrategia de resistencia. Ambos estilos colisionaron. Y en ese choque, el que perdió terreno fue el peronismo, no solo en votos, sino en coherencia interna. Intentarán imprimirle un nuevo paso al partido que gobierna la provincia desde hace años, pero lo harán a partir de un punto de partida más escéptico que nunca. Continúa: La ofensiva de Cristina tiene además una lectura territorial: reclama una renovación del PJ bonaerense —control que ha cedido parcialmente— y exige mayor protagonismo para su núcleo duro. Al mismo tiempo, en La Plata y los municipios, dirigentes del “kicillofismo” advierten que no aceptarán simplemente una subordinación automática. Ese será el telón de fondo de una negociación que podría redefinir candidaturas, alianzas y el control del aparato estatal.   Ahora, resta ver si la ruptura se convertirá en un divorcio abierto o en una tregua tensa. Lo cierto es que el equilibrio interno del peronismo bonaerense quedó vulnerado. Y mientras tanto, afuera, el oficialismo se frota las manos: no por la victoria propia, sino por la crisis del que debiera ser su adversario más potente.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P