Sergio Massa bajó a la provincia de Buenos Aires con bajo perfil pero fuerte presencia. En Junín se encontró con vecinos, militantes y Valeria Arata, su candidata a senadora provincial por Fuerza Patria, y allí dejó su mensaje central: el peronismo debe mantenerse unido para frenar a Milei.   Al día siguiente, siguió su agenda territorial en San Vicente, donde escuchó los reclamos de adultos mayores afectados por el ajuste en jubilaciones, medicamentos y salud. Allí también resaltó la necesidad de cuidar el trabajo y el sistema público. Luego, visitó Baradero y escuchó a jóvenes preocupados por el desempleo y su futuro, en una clara apuesta por reforzar la base electoral peronista en distritos clave . Desde su entorno, aseguraron que Massa seguirá recorriendo la Quinta y Séptima Sección Electoral —zonas donde LLA busca ganar terreno— reforzando el trabajo territorial, mientras los líderes del Frente Renovador actúan como el pegamento político del armado bonaerense .   Massa puso en marcha una operación fundamental: transformar el ruido político del escándalo en votos genuinos. La retórica de la unidad y la cuestión de fondo —la economía que aprieta— buscan reconectar con un electorado golpeado por la inflación y sacudido por los escándalos. El desafío es claro: si logra articular gestión, empatía y cohesión peronista, puede evitar una derrota por amplio margen. Pero en política, las promesas solo valen en la urna, no en el discurso.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P