La preocupación de la población por la corrupción desplazó en la agenda pública a problemas estructurales como la pobreza y la inseguridad.  El detonante inmediato de este cambio fue el escándalo de las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), destapado por los audios de Diego Spagnuolo. Según otra encuesta elaborada por Management & Fit, el 94,5% de los bonaerenses conoce el caso, y el 73,2% lo considera un asunto entre "muy grave" y "grave". Además, el 59,2% cree que las denuncias son reales, con más del 50?% destacando la existencia de un entramado de corrupción dentro del gobierno  .                       El impacto político se refleja también en los niveles de confianza. Antes del escándalo, el índice de aprobación del gobierno ya venía en descenso; solo entre julio y agosto, sufrió una caída del 14%, de acuerdo con Poliarquía y la Universidad Di Tella  . La percepción ciudadana pasó de tolerar ciertos errores económicos y de gestión a exigir claridad y responsabilidad política de manera urgente.   Históricamente, casos de corrupción tienen precedentes en impactar a la política argentina. Sin embargo, rara vez se convirtieron en el principal tópico de reclamo social. Esta vez, con un electorado más maduro y una agenda electoral inminente, el escándalo libertario se convirtió en pauta prioritaria. El cambio no solo refleja una indignación ética, sino también un desencanto profundo con una administración que llegó con promesas de transparencia y que ahora ve su reputación erosionarse.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P