La hipótesis circula bajo máximo sigilo en la Casa Rosada: Diego Spagnuolo, exdirector de ANDIS, no es un denunciante sino una pieza clave… víctima de una traición desde adentro. Una alta fuente del Gobierno resumió críptica: “lo grabaron diciendo pavadas y se fue con una valija paga por otro sector que quiere llevarse puesto a alguien del gobierno”   . Ese “otro sector” no está identificado, pero en el Gobierno aseguran que las filtraciones responden a una operación coordinada con fines políticos. El mensaje es claro: ¿coimas? todavía no hay nada demostrado. Son palabras de Spagnuolo, repiten, sostenidas solo por “unos audios editados” que “no tienen valor probatorio”  . Y ahí están encolumnados el nombre de Karina Milei y el de su operador, Eduardo “Lule”?Menem: lejos de cuestionarlos, el oficialismo los blinda… al menos por ahora  .       La narrativa oficial deriva hacia la criminalización de la justicia: califican al juez Casanello como “complicado” y con intenciones políticas. Incluso llegan a señalar la intervención del abogado Gregorio Dalbón ( abogado de la expresidenta Cristina Kirchner) como parte de una maniobra estratégica : "Que avance la justicia y haga lo que quiera, el gobierno se va a defender”, advierten las fuentes. En paralelo, no descartan que salgan a la luz más audios o videos, aunque curiosamente esta vez juegan a la defensiva, no a la denuncia  .   En esencia, la Casa Rosada apuesta a dictar la agenda: es una operación política contra el oficialismo, no contra la moral pública. Y mientras diseñan el relato en la mesa chica de Balcarce 50, fueron recurrentes frases como “no está demostrado”, “el Gobierno se va a defender”, y una aspiración informal a que todo lo que venga judicialmente “se vaya cayendo solo”  .   La estrategia es evidente: transformar un escándalo con potencial político explosivo en una novela de traición doméstica. Construir la narrativa de "víctima" es un mecanismo eficaz para evitar debates y ralentizar un sector que ruge desde adentro. Pero la política no se apaga con muecas y versiones; se maneja con pruebas y rendición de cuentas. Si realmente hay una sola prueba auténtica contra Milei o su entorno, esta operación cambiará de rumbo. Por ahora, el Gobierno navega entre sombras de conspiración y solidez narrativa, pero sin aclarar lo central: lo que ocurrió en ANDIS.         Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P