Con la veda electoral a la vuelta de la esquina, el gobernador Kicillof despliega una estrategia austera y militante: visitas a medios, actos de cierre sectoriales e intervenciones simbólicas. Uno de los próximos eventos clave será “La Fuerza de la Salud” en Pilar, previsto para el miércoles 27 de agosto, donde la presencia del gobernador, junto al ministro Kreplak y más de 100 candidatos del sector, pondrá el foco en la crisis sanitaria y la quita de programas nacionales. Coimas en la ANDIS como punta de lanza:  El escándalo por supuestas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), con implicaciones directas a Jaime Milei y operadores como los Menem, se convirtió en eje discursivo para el PJ. Más allá de adjudicarle responsabilidades, lo que buscan es mantener el caso en la agenda mediática y erosionar la narrativa libertaria de limpieza.   Kicillof no habla solo desde la gestión; lo hace desde el PJ, que marca el ritmo político. La estrategia es doble: mostrar trabajo desde lo institucional y al mismo tiempo nutrirse del desgaste que genera el escándalo, al ritmo que gobierna: “Tenemos oportunidad… todos estamos entusiasmados”, aseguró el gobernador. Kicillof juega en dos frentes: desde la campaña busca visibilizar una contracara de gestión activa, mientras que el caso ANDIS actúa como un martillo vurando sobre la legitimidad de Milei. No es una campaña institucional pura ni un ataque discursivo al azar: es una coreografía política para obligar al adversario a responder y desgastarlo sin cargos propios.                         Si funciona, el PJ lanza una operación poderosa: defender logros, construir empatía y neutralizar la ofensiva libertaria. Si no, se expone como cómplice de una campaña reactiva, cuya fuerza radica en lo que los otros pierden, no en lo que ofrece.       Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P