Educación, salud, justicia, seguridad, cultura

El jefe de “Los Copitos” le pidió disculpas a CFK

Tras ser liberado, Nicolás Carrizo —conocido como el líder del grupo de los "Copitos"— le pidió disculpas a Cristina Kirchner y aseguró que Fernando Sabag Montiel intentó asesinarla "para impresionar" a su novia, Brenda Uliarte, argumentando humillaciones personales.

  • 24/08/2025 • 12:29

               Fernando Sabag Montiel, principal implicado
               Fernando Sabag Montiel, principal implicado en el intento de magnicidio a CFK
 

En las últimas horas, el juicio por el intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner experimentó un nuevo quiebre. Nicolás Carrizo —al que señalan como líder de los "Copitos", la banda de vendedores de algodón de azúcar— fue absuelto de toda responsabilidad tras casi tres años en prisión preventiva. En una entrevista reciente, pidió disculpas públicas a la vicepresidenta y deslizó una explicación inquietante para el atentado: Fernando Sabag Montiel lo hizo para impresionar a su novia, Brenda Uliarte.


Carrizo explicó: “Cuando empezaron a ver mis mensajes, me agarró mucha vergüenza. Lo hice para joder… era una joda entre amigos”, intentando minimizar su participación y desligarse del motín que terminó en un ataque fallido. Además, definió el episodio como una actuación mediática y afirmó sentir culpa por las consecuencias.


Lo más impactante de su testimonio fue la exposición de un móvil sentimental detrás del crimen político: “Él lo hizo para impresionar a su novia… por situaciones de humillación que ella ejercía sobre él”, aseguró el ahora inocente, planteando una motivación íntima detrás del horror político.

 

                Brenda Uliarte, novia de Sabag
               Brenda Uliarte, novia de Sabag Montiel, también detenida como cómplice en el intento de asesinato de CFK
 

Estas declaraciones erosionan aún más el relato oficial que había intentado explicar el atentado como un acto ideológico aislado. Si realmente fue una movida para llamar la atención de una joven, el acto político se transforma en una patética escena de vanidad personal.

 

               Cristina Kirchner sufrió el atentado

 

La historia se desnuda en tres tonos: por un lado, la banalización del crimen político con una justificación sentimental; por otro, la absolución del presunto instigador Carrizo, que se presenta como un "juguete mediático"; y, fundamentalmente, la expuesta fragilidad de la seguridad institucional, donde un ataque se revela como un espectáculo de validación afectiva.

 

 

 

 

Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbBqLhV4tRroiQaqOB0M

Y en nuestra: Red X (EX Twitter): https://x.com/El_Pulso_P